Conmoción en México: muere adolescente de 14 años tras una cirugía estética clandestina.
Conmoción en México: una adolescente de 14 años murió tras someterse a una cirugía estética clandestina. El caso destapa el riesgo de clínicas irregulares.
El caso de Paloma Nicole Arellano Escobedo, una adolescente de apenas 14 años en Durango (México), ha generado una profunda conmoción en el país y en el mundo. La joven falleció tras someterse a una cirugía estética de aumento de pecho en una clínica privada, un procedimiento que le provocó complicaciones graves hasta llevarla a la muerte cerebral.
Según la investigación, la madre de la menor habría ocultado el procedimiento al padre, argumentando que viajaban a la sierra debido a un contagio de COVID-19. Sin embargo, días después la joven ingresó en un hospital con inflamación cerebral y paro cardiorrespiratorio. Fue inducida al coma e intubada, pero finalmente no pudo sobrevivir.
El padre descubrió la verdad en el funeral de su hija, al notar los implantes y cicatrices en el cuerpo de Paloma. Desde entonces, exige justicia y una investigación a fondo contra el médico, la clínica y también contra la madre, por presunto encubrimiento.
Este caso ha encendido las alarmas sobre el acceso de menores a procedimientos estéticos y la proliferación de clínicas irregulares en México. La Cofepris, organismo sanitario federal, ha clausurado decenas de establecimientos clandestinos en los últimos años, pero la tragedia de Paloma vuelve a exponer una realidad preocupante: la falta de controles que pone en riesgo la vida de cientos de jóvenes.
La historia no solo sacude a Durango, sino que también reabre el debate internacional sobre los límites de la cirugía estética en menores y la responsabilidad de las clínicas que operan fuera de la legalidad.




