El engaño más perturbador de la era digital: Un hombre se hizo pasar por mujer y grabó en secreto a más de mil hombres en China.
Lo que comenzó como una historia curiosa en redes sociales ha destapado uno de los mayores escándalos sexuales digitales del año. Un hombre de 38 años, conocido como Jiao, fue detenido en la ciudad china de Nankín tras revelarse que, durante al menos cuatro años, se hizo pasar por una mujer llamada “Sister Hong” para seducir a hombres heterosexuales y grabarlos en secreto durante encuentros íntimos.
El detenido utilizaba pelucas, maquillaje, filtros digitales y técnicas de modulación de voz para parecer una mujer divorciada y accesible. Atraía a sus víctimas a su apartamento con la promesa de encuentros sexuales “sin compromiso” a cambio de pequeños regalos como frutas, leche o electrodomésticos de bajo coste. Sin que ellos lo supieran, cada cita era grabada con cámaras ocultas.
Las autoridades estiman que más de 600 hombres fueron grabados sin consentimiento, aunque el acusado afirmó haber tenido relaciones con más de 1.600 personas, cifra que aún está en verificación. Los videos eran vendidos a través de grupos privados en redes sociales por el equivalente a unos 20 euros por archivo.
El escándalo ha sacudido a la sociedad china, provocando una reacción masiva en redes sociales, donde el hashtag “Sister Hong” superó los 200 millones de visualizaciones en menos de una semana. Numerosas víctimas han sido reconocidas por sus entornos personales y laborales, provocando divorcios, rupturas, despidos y fuertes daños emocionales.
El caso ha reabierto un debate urgente sobre el consentimiento digital, la identidad falsa en internet y la facilidad con la que se puede difundir contenido íntimo sin control ni protección legal.
Jiao permanece bajo custodia y enfrenta cargos por distribución de material obsceno, suplantación de identidad, invasión de la intimidad y otros delitos asociados. Mientras tanto, el Centro de Control de Enfermedades de Nankín ha ofrecido pruebas de infecciones de transmisión sexual a posibles afectados, aunque no se han detectado brotes derivados.




